“No quiero los recordatorios de siempre”. Ya os respondo con un: “¡Pues empezamos bien!”. Estáis en el lugar adecuado. Habrá gente nostálgica que aun opte por esa opción, la de las letras doradas. Si, esa. En ese caso, es posible que en alguna imprenta lo encontréis, o algo que se le parezca. Pero antes de eso, estoy aquí para ofreceros algo diferente. Innovador. Atemporal. Cuando me contratáis, es porque venís buscando esas claves. Y es que como la propia fotografía, los detalles de Primera Comunión, también evolucionan.